Comunicación INREDH

13/02/2017

San Pablo de Amali en peligro de desaparecer por negligencia de Hidrotambo S.A.

 

La fuerte lluvia que cayó entre la noche del sábado 11 y madrugada del domingo 12 de febrero del 2017,  hizo que el río Dulcepamba se desborde lo cual afectó directamente a la comunidad de San José del Tambo. En esta comunidad se perdieron 6 casas y 4 más están en peligro de derrumbarse.

 

Sin embargo, esta no es la única vez que sucede algo similar en esta zona del país; en el mes de marzo del año 2015, el río Dulcepamba también se desbordó, en esa ocasión el río afectó varias casas y destruyó numerosos cultivos, agricultura de vital importancia para los campesinos puesto que representan sus ingresos y el autoconsumo de los comuneros, tres personas murieron una de ellas era un niño.

 

Los habitantes de la comunidad San Pablo de Amalí afirman que este fenómeno no ocurría antes, culpan a la hidroeléctrica Hidrotambo S.A., de desviar el cauce del río con la infraestructura de la represa. Algunos comuneros, principalmente  Manuel Trujillo desde que se inició al construcción de la represa, él ha advertido en repetidas ocasiones a las autoridades gubernamentales, judiciales y a la empresa los peligros del desvío del cauce del río Dulcepamba, también ha reiterado la inutilidad de las escolleras, y sobre todo la necesidad de un muro de concreto u hormigón  que resguarde a la comunidad San Pablo De Amalí

 

Producto del desbordamiento de marzo del 2015, la Defensoría del Pueblo aperturó un expediente, por el cual se abrió un espacio para la mediación entre la empresa y los habitantes de San Pablo. En estas mediaciones, Hidrotambo S. A. ofreció la  construcción de un muro de contención que proteja a San Pablo de Amalí. No obstante la empresa construyó una escollera, que consiste en la acumulación de piedras a la orilla de la comunidad, la hidroeléctrica aseguró que la escollera detendrá la crecida del río y que es suficiente para proteger a la comunidad. Ahora bien los comuneros solicitaron un informe técnico que demostrase la efectividad de la escollera, motivo que llevó a la ruptura de la mediación puesto que la Hidroeléctrica se desentendió de la petición.

 

El pasado 12 de febrero las fuertes lluvias y el desvió del cauce hizo que la escollera o acumulación de piedras colapsará ante la fuerza de la corriente. Por el momento no hay pérdidas humanas, ni tampoco pérdidas materiales al menos en San pablo de Amalí. No obstante los comuneros se encuentran temerosos de perder de nuevo sus viviendas ya que está vez no hay ningún muro, peor aún escollera que intente detener la crecida del río.

 

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