Prodh

 

Se va el caimán

 

 

“…nadie lo sabe, solamente nosotras que pasamos este dolor lo sentimos, a nadie le importó. . .”

 

“. . . ha pasado demasiado tiempo y queremos justicia, es muy duro ver a un hijo preguntar si su padre está vivo o está muerto…”

 

Testimonio de la señora María Urgiles, esposa de un pescador manabita cuya embarcación fue hundida por tropas estadounidenses acantonadas en el Puesto de Operaciones Avanzadas, FOL, puerto de Manta- Ecuador.

 

Una lucha sin tregua han mantenido por 10 años por numerosas organizaciones y movimientos sociales ecuatorianos en oposición a la permanencia de tropas estadounidenses en la Base de Manta, puerto del Pacífico ecuatoriano. Esta lucha tuvo sus frutos: consiguieron la no renovación de este convenio que lesionó la dignidad y soberanía ecuatoriana.

 

¡A nadie le importó! titula el informe sobre la implementación del “Acuerdo de cooperación suscrito entre el gobierno de la República de Ecuador y el gobierno de los Estados Unidos de América, concerniente al acceso y uso de los Estados Unidos de América de las instalaciones en la Base de la Fuerza Aérea Ecuatoriana en Manta para actividades aéreas antinarcóticos”. Este informe fue elaborado por la comisión de Asuntos Internaciones y Seguridad Pública de la Comisión Legislativa y de Fiscalización de la República del Ecuador.

 

“María Urgiles, Gladis Mero, Carmen Intriago, Diana Arteaga son algunas de las  pescadoras de playa y de alta mar que dan lecciones de dignidad, que enseñan lo que es el patriotismo a través de su dolor y su puño en alto frente a la bandera del invasor. Principalmente ellas, que no han podido enterrar a sus marineros, ellas las viudas, que no fueron a llorar ante el umbral de la embajada, ni a mendigar ante el cuartel del ocupante. Estas mujeres, a las que la Asociación de Pescadores Artesanales las hizo pescadoras, para darles la oportunidad, no solo de reemplazar a sus esposos y sobrevivir, sino continuar en su búsqueda, con la esperanza de ver nuevamente la proa del Jorge IV asomar por el firmamento”.

 

La Coalición No Bases Ecuador informó a la Comisión Especializada de Relaciones Internacionales y Seguridad Pública sobre el seguimiento que han realizado al impacto de la Forward Operating Location (FOL por sus siglas en inglés) que los Estados Unidos de América mantienen en la Base Aérea de Manta; del cual, a su criterio, se ha comprobado “...que las principales actividades de los militares estadounidenses se encaminaron al control migratorio y a labores de vigilancia y apoyo logístico al ejército colombiano para enfrentar el conflicto interno...” y que “por otro lado, los programas de seguridad y la militarización del puerto de Manta provocaron la expulsión de campesinos y pescadores, el hundimiento de barcos y se sospecha que desde la FOL que EEUU mantiene en Manta se facilitó el ataque militar colombiano a Ecuador en marzo de 2008”.

 

Coalición No Bases- Ecuador informó sobre las violaciones a los derechos humanos, desapariciones, daños a propiedades producidos por la intervención de las fuerzas armadas estadounidenses acantonadas en Manta, a más de sus razones por las cuales la firma del “Acuerdo de Cooperación” sería contrario a la Constitución, al haberse entregado la soberanía y territorio ecuatoriano. También los pescadores expusieron ante esta Comisión los atropellos de los que han sido víctimas por parte de militares estadounidenses cuando fueron interceptados y abordados al encontrarse en faenas de pesca, acusándolos de narcotraficantes. Además dijeron no haber recibido ningún apoyo de las autoridades ecuatorianas, y que en reiteradas ocasiones han solicitado a la Subsecretaria de Pesca su intervención, sin encontrar respuesta alguna. El informe “A nadie le importó” recoge además denuncias de los propietarios de barcos y de pescadores, así como de migrantes que fueron maltratados y vejados por parte de soldados estadounidenses.

 

A pesar de las cuestionadas versiones estadounidenses, la Base de Manta se constituyó en uno de los ejes de la estrategia estadounidense, dentro de su política exterior de establecimiento y mantenimiento de bases militares en el mundo para el control político y económico, especialmente de los mercados y los recursos naturales.

 

Este espurio Acuerdo de Cooperación, firmado en 1999 entre los gobiernos de Ecuador y Estados Unidos, deja indignación y dolor en el pueblo digno ecuatoriano. Por eso, este 18 de septiembre, fecha en que el gobierno estadounidense entregó a Ecuador las instalaciones de la Base de Manta, es un día para el festejo porque “se va el caimán” y no queremos que vuelva.