Jessica Matute / INREDH

16/02/2017


Pueblos indígenas vs minería insustentable

 

 

Es importante que la sociedad civil conozca lo que está sucediendo en la Amazonía ecuatoriana, específicamente en la Cordillera del Cóndor, donde se encuentra dos de los cinco proyectos mal llamados estratégicos por parte del gobierno actual. El proyecto Mirador en Zamora Chinchipe y el proyecto San Carlos Panantza en Morona Santiago. Los dos proyectos se encuentran en manos de empresas de capital chino y bajo la nominación de minería a gran escala.

 

Para su ejecución han sido desplazadas comunidades del pueblo shuar y campesinos, tanto de Tundayme, en Zamora Chinchipe, como de Nankintz, en Morona Santiago.

 

Proyecto minero Mirador en Tundayme, provincia de Zamora Chinchipe

 

El barrio de San Marcos se encontraba ubicado en la parroquia Tundayme, cantón El Pangui, Zamora Chinchipe, al sur del territorio ecuatoriano, zona rica en minerales, flora y fauna, y lugar donde habitaba el pueblo ancestral shuar que fue desalojado arbitrariamente para dar paso a la empresa minera china Ecuacorriente S.A. (ECSA), responsabledel proyecto minero Mirador. Este es el primer proyecto de minería a cielo abierto y a gran escala que se pone en marcha en el país.

 

La empresa concesionaria es de origen chino, Ecuacorriente SA (ECSA).El proyecto Mirador tiene una extensión total de aproximadamente 6000 hectáreas (sumadas las áreas de operaciones mineras, actividades relacionadas y áreas de protección, se realizará un tajo de 1.25 km de profundidad y se estima de reservas estimadas en 4738 millones de libras[1].

 

Recordemos que los habitantes de la parroquia Tundayme fueron víctimas de dos desalojos forzados. El primer desalojo fue en septiembre 2015, las familias afectadas fueron 16, y en diciembre del año otras 15. Dando un total de 31 familias shuar sin hogar. Ninguno de estos dos desalojos contó con una previa notificación y se hizo de forma violenta, sin importarles las condiciones de las mujeres con niños pequeños, los ancianos y discapacitadas, después dejaron sus cosas en la calle, desbaratando sus casas para luego ser enterradas y así no dejar huella de que alguna vezallí habitaban estas familias; sus animales se perdieron o murieron y sus sembríos se secaron.

 

 

 

Todas estas familias fueron despojadas y desplazadas de sus territorios, violentando su derecho al agua, la vida, la vivienda, educación, alimentación y la libre circulación por sus tierras; todo este escenario para dar paso a la depredación minera.

 

Testimonio Jenny Álvarez

 

Me llamo Jenny Álvarez, tengo 17 años, soy la que vivía en San Marcos. Cuando los policías llegaron a las 6 de la mañana a decir que estamos invadiendo las tierras, que estas tierras son de ellos, de ahí nosotros les dijimos que esto ya es un barrio que ya está hecho global y ellos decían que no, que estas tierras son de la minera, como yo tengo un hijo de 8 meses, ellos mismo ponían en saquillos las cosas, desarmaban las tablas, las vigas, desarmaban las bases de las casas que teníamos, y todo lo enterraban. No nos reubicaron solo pusieron algunas cosas en la calle y ellos mismos nos dieron un carro y nos decían que a donde nos les dejamos las cosas. Mis cosas las llevaban a Gualaquiza, porque yo vivo ahí ahora, nosotros les preguntábamos a los policías si nos van a reubicar y ellos decían que sí, como ahí estaba con mi hijo enfermo, yo le dije a la ambulancia de la empresa que me ayude, y el dijo que si fuera mi hijo yo le ayudará, y yo le dije eso que según ustedes quieren ayudar, eso no es ayuda les digo, les dije ya ya gracias, me dio un frasco no le pasaba. luego cogieron la televisión la metieron en un carro, el señor trabaja en la compañía le dicen negro Silverio, la tele ahorita está dañada no se ve nada, el se la estaba llevando en un carro, como mi esposo estaba viendo las vigas y las tablas, el cogió y fue a sacar la tele del carro para que nos devuelvan, pero ahora la tele no vale, una mesa también que le había comprado a mi hijo, ahora recién que le compre  han puesto en una volqueta y todito eso ya no vale ahora.

 

 En la actualidad el centro poblado San Marcos ya ha desaparecido. Ahora elpanorama es desolador, lo que alguna vez fue Tundayme, ahora es un campamento minero.

 

 

Proyecto minero Explocobres en Nankintz, provincia de Morona Santiago

 

La historia se repite nuevamente en agosto de 2016, a la minería no le bastó con apoderarse de Tundayme, ahora lo hiso con el territorio ancestral Shuar Nankintz, parroquia San Carlos Pananza, cantón San Juan Bosco, provincia de Morona Santiago,esto a manos de la minera china Explorcobres, filial de Ecuacorriente S.A., la misma que desalojo forzadamente a la comunidad de Tundayme en el 2014.

 Se repitió el mismo escenario de desalojo violento y repudio a la comunidad de Nankintz por parte de la minera y el gobierno. Convirtiéndose en nuevas víctimas por estos megaproyectos.

 

 Testimonio Mónica Ambamba

 

 Nos dedicamos a cultivar la tierra como plátanos, papa china y al cultivo de hierbas medicinales de eso comen nuestros hijos.

 

“No queremos la minería, queremos vivir en paz, vivimos de cultivar la tierra y de ella comer”.

 

El desalojo se dio a eso de las 7 de la mañana de manera violenta por los militares, forzaron las puertas para ingresar a las casas, destrozaron las 8 casas que había en la comunidad no quedo nada, después de eso enterraron todo nuestras cosas, luego de eso los militares pasaron a ocupar lo que quedaba de ellas. Después vinieron los trabajadores de la empresa cercaron toda la comunidad y pusieron un letrero de propiedad privada.

 

El número de afectados en este nuevo desalojo son de 200 familias y 40 niños. Desde los enfrentamientos entre comuneros y militares en Nankintz, en agosto y diciembre de 2016, mujeres y niños permanecen refugiados en la comunidad de Tiin. Allí sus habitantes pasaron de 20 a 300, de acuerdo a los testimonios. Desde esta zona, cuatro mujeres shuar llegaron a Quito la semana pasada para contar sus historias de desalojo y para pedir que les devuelvan sus territorios[2].

 

 

 

 LOS IMPACTOS SOCIALES DE PROYECTOS MINEROS

 

1. Violación de derechos humanos y constitucionales, su defensa y exigibilidad a través de la movilización social

 

En todos los proyectos concesionados en Ecuador, jamás se realizado o existido procesos de socialización de consulta previa libre e informada establecida en el artículo 57 de la Constitución República. Además, el numeral 11 de este artículo señala que se prohíbe el desplazamiento de los pueblos nacionalidades indígenas de sus territorios inalienables.

 

En el Art. 56. numeral 4. indica que se debe conservar la propiedad imprescindible de sus tierras comunitarias, queserán inalienables, inembargables e indivisibles para los pueblos y nacionalidades indígenas, el pueblo afroamericano, el pueblo montubio y todas las comunidades que forman parte del Estado, único e inalienable[3].

 

Para las víctimas estos proyectos representan una amenaza para su existencia simbólica y material.

 

Modifican inevitablemente las prácticas culturales de su habitad, volviendo estas tierras inhabitables para las personas, los animales y las plantas.

 

Crea un panorama de violación persistente y prolongada de los DESC acaba provocando situaciones de violencia que terminará por afectar el ejercicio de los Derechos Civiles y Políticos de los pueblos indígenas.

 

.2. Criminalización y resistencia de los pueblos indígenas

 

Comunidades, pueblos, organizaciones y movimientos sociales e internacionales se suman a la resistencia y lucha para resistir a estos proyectos extractivos mineros y petroleros que son expresión de un modelo de acumulación del mal llamado de desarrollo.

 

La criminalización y represión contra la resistencia social y modelo extractivo evidencia un Estado que penaliza el derecho a defender derechos reconocidos por la Constitución en convenios internacionales como el Convenio 169 de la OIT, que faculta a los pueblos indígenas para decidir sobre su propio desarrollo y sobre proyectos que pudieran afectarlos, como los mineros, y petroleros, etc.

 

Criminaliza la defensa de los territorios ancestrales, tachando a los defensores como terroristas.

 

 Las instituciones estatales no han dado atención, protección ni reparación a las familias desplazadas, su discurso y el de sus funcionarios lo manejan a sus intereses y no para el pueblo afectado.

 

 .3. El rol de las mujeres en losespacios de lucha y resistencia

 

Es muy importante comprender el proceso de cómo las mujeres se han empoderado y han sabido liderar estos procesos de conflicto las cuales se han convertido en defensoras de los derechos y que están en la resistencia contra los megaproyectos.

 

Impuestas estas problemáticas por el Estado se ven decididas seguir en la resistencia y a convertirse en defensoras de los derechos humanos y de la naturaleza.

 

.4. ¿Cuál es la situación actual después de estos conflictos?

 

Hasta ahora tanto las familias de Tundayme y las comunidad de shuar de Nankintzno han sido reubicadas y viven con sus familiares y amigos.

 

Los derechos que están siendo violentados por el Estado y la minera durante y de después de los desalojos son:

 

Derechos fundamentales como el derecho del buen vivir: agua y alimentación, ambiente sano, comunicación e información, educación, hábitat y vivienda, salud, trabajo y seguridad social y movilidad en sus territorios.

 

La atención actualmente a estas personas es precaria, están completamente en la calle, los niños y niñasestán sin estudiar.

 

Por el momento las dos empresasminerasactualescontinúan los trámites para la aprobación del EIA para la fase de explotación con la aprobación del Ministerio de Ambiente en Quito.

 

Voces y alternativas a la resistencia

 

Es importante que la sociedad civil conozca lo que está en la pasando en la Amazonía, es necesario que alcemos la voz, nos empoderemos y nos pronunciemos en contra de estos actos violentos que está matando de apoco a nuestros pueblos a causa de la minería y que el Estado, y tu son cómplices por no decir nada, es hora de la unidad, es hora de luchar.

 

Es importante internacionalizar los movimientos de luchay de resistencia para crear alternativas para que el sistema extractivo no nos siga devorando y dominando entre nosotros. La búsqueda de luchas, solidaridad y denuncia nos ayudaran a transcender y crear componentes de resistencia ante estos atropellos a nuestros pueblos.

 


[1]http://inredh.org/index.php/boletines/defensoras-es-de-ddhh-y-la-naturaleza/644-situacion-de-nankints-caso-de-desplazamiento-interno-en-un-estado-constitucional-de-derechos-y-justicia

[2]http://www.planv.com.ec/historias/sociedad/mujeres-shuar-voces-del-desalojo

[3]Artículo 56. numeral 4. de la Constitucional de la República del Ecuador. / http://www.asambleanacional.gob.ec/sites/default/files/documents/old/constitucion_de_bolsillo.pdf