II Encuentro por la Desmilitarización de las Américas

Categoría: No Bases Creado: Lunes, 17 Octubre 2016 12:05
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Helga Serrano

09/10/200

II Encuentro por la Desmilitarización de las Américas: Caso Ecuador

 

La Esperanza – Honduras  2 – 6 octubre de 2008

Presentación de Helga Serrano, Red Mundial No Bases, Coalición No Bases Ecuador y ACJ/YMCA Ecuador

 

Amigos y amigas, compañeros y compañeras,

 

Les traigo un abrazo y un saludo solidario de Ecuador, de la ACJ-YMCA de Ecuador, de la Coalición No Bases Ecuador y de la Red Mundial No Bases. 

 

Estoy contenta de estar en La Esperanza y compartir con ustedes 2 victorias que traen esperanza, la una es el triunfo en el referéndum y la nueva Constitución y el otro es la notificación oficial para la salida de los gringos de la Base de Manta en el 2009.

 

Pero también queremos compartir con ustedes los siguientes puntos:

 

<!--[if !supportLists]-->?      <!--[endif]-->La estrategia de dominación imperialista que se fundamenta en el militarismo y la globalización económica neoliberal.

<!--[if !supportLists]-->?      <!--[endif]-->La Base de Manta

<!--[if !supportLists]-->?      <!--[endif]-->La Constitución

<!--[if !supportLists]-->?      <!--[endif]-->La Red Mundial

<!--[if !supportLists]-->?      <!--[endif]-->Desafíos de la Red Latinoamericana y Caribeña No Bases

  1. Dominación Imperialista: Militarización y Globalización Neoliberal

 

Para comenzar, es importante destacar que para proteger sus intereses e inversiones militares y comerciales a nivel mundial, Estados Unidos pretende alcanzar el control político global en base a dos  estrategias:  la militarización global y la globalización capitalista neoliberal.  Con esto, las fuerzas militares del imperio actúan como la “policía global”, con el fin de mantener la seguridad del mercado global.  Entonces, está claro que por un lado busca mantener el control y la supremacía militar, y por otro el control de los  mercados y de los recursos.

 

La presencia militar de Estados Unidos se hace más evidente cuando invade un país, como el caso de Irak en 2003.  Pero también está presente todos los días en las bases militares extranjeras, los ejercicios militares, las escuelas de entrenamiento e incluso en las llamadas “operaciones de paz”.


En la última década, Estados Unidos consolidó su sistema de bases militares en un nuevo sistema global imperial. Según datos del Pentágono, hay más de 735 bases militares estadounidenses en 130 países.  Esto constituye una estrategia global de expansión y control de naciones, recursos naturales y seres humanos.  Si incluimos los llamados acuerdos de cooperación firmados con países como Ecuador en el caso de la Base ecuatoriana de Manta, el imperio militar contaría con más de 1000 bases estadounidenses en otros países (Chalmers Johnson). 

 

Las bases extranjeras tienen cinco misiones:

<!--[if !supportLists]-->?      <!--[endif]-->mantener la supremacía militar absoluta en el mundo

<!--[if !supportLists]-->?      <!--[endif]-->interferir comunicaciones

<!--[if !supportLists]-->?      <!--[endif]-->intentar controlar el mayor número posible de fuentes petroleras

<!--[if !supportLists]-->?      <!--[endif]-->dar trabajo e ingresos al complejo industrial militar

<!--[if !supportLists]-->?      <!--[endif]-->asegurar que los militares y sus familias vivan cómodamente.

 

Además de las bases militares y otras formas de presencia militar, Estados Unidos cuenta con la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN, que incluye a los países de Europa.

 

Estados Unidos requiere tener acceso a y control de los recursos naturales del mundo: petróleo, gas natural, mineras, agua, recursos forestales.  Y por supuesto proteger a sus transnacionales.

 

Para todo esto, cuenta también con el control sobre organismos internacionales: el G8, el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio, el Fondo Monetario Internacional, el Consejo de Seguridad...en fin.

 

En el fondo, todo esto estos organismos están al servicio de las grandes corporaciones transnacionales que se configuran como un gobierno planetario.  En estos organismos, los países del Norte definen qué se debe hacer para proteger los intereses económicos de sus transnacionales.  Los poderosos han dividido al mundo en un mapa económico, impulsando un modelo de acumulación que acapara los mercados por medio de las fusiones, adquisiciones, patentes...a costa de los capitales nacionales de menor tamaño.  En muchos casos, las acciones de las grandes transnacionales aumentan su valor sin producir riqueza real, que se basa en la especulación financiera. La globalización neoliberal se mantiene debido a la miseria de muchos, y por ello, este modelo es insostenible.  No todos podemos vivir con el derroche que se vive en algunos países del Norte. 

 

            ¿Qué pasa en América Latina y el Caribe?

 

Ahora veamos qué pasa en América Latina y el Caribe. Si recordamos la intervención de Estados Unidos en la región no podemos dejar de mencionar los 75.000 muertos en la guerra de El Salvador,  los 200.000 muertos en el Guatemala, cuyos gobiernos recibieron apoyo de Estados Unidos. Igualmente invadió Panamá, utilizó Vieques en Puerto Rico para hacer pruebas con uranio empobrecido y en Panamá realizó experimentos con armas químicas. Ahora vemos como utiliza la base en Guantánamo en Cuba para convertirla en una cárcel donde no hay ley ni justicia.

 

Vemos, entonces, que para mantener su hegemonía en la región,  la estrategia del gobierno de Estados Unidos establece nexos económicos, políticos y militares como mecanismos de control.  A nivel económico, Estados Unidos busca nuevos mercados para sus compañías transnacionales a través de la firma de los Tratados de Libre Comercio, o TLCs.  Esto hace realmente imposible cualquier desarrollo en nuestros países.   A nivel político, Estados Unidos requiere compromisos de las élites locales, y estos se le complica con los nuevos gobiernos que tenemos en América Latina como Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador y Hugo Chávez en Venezuela. . 

 

Los proyectos de áreas de libre comercio se complementan con el Esquema de Seguridad Cooperativa Hemisférica, que busca que los ejércitos de América Latina adopten como prioritaria la lucha contra las drogas y el terror.  Así, los temas de la agenda de Estados Unidos se convierten en prioritarios para la región, cuando en realidad nuestros problemas son la deuda externa, la desigual distribución de la riqueza y las inequidades.

 

En América Latina y el Caribe, Estados Unidos mantiene una compleja red de instalaciones militares y operaciones, que incluyen:

 

<!--[if !supportLists]-->?      <!--[endif]-->17 sitios con instalaciones de radar, principalmente en Colombia y Perú

<!--[if !supportLists]-->?      <!--[endif]-->2 bases militares, una en Guantánamo en Cuba y la otra en Soto Cano/Palmerola en Honduras; y

<!--[if !supportLists]-->?      <!--[endif]-->4 Puestos de Seguridad Cooperativa (Cooperative Security Locations) en Comalapa, El Salvador; Reina Beatriz en Araba; Hato Rey en Curazao; y Manta en Ecuador. Tres Esquinas en Colombia juega un papel fundamental en la implementación del Plan Colombia

 

La estrategia militar de Estados Unidos se controla desde el Comando Sur con base en Key West, Florida.  Según el investigador uruguayo Raúl Zibechi “algunos analistas consideran que el Comando Sur se ha convertido en el principal interlocutor de los gobiernos latinoamericanos y en el articulador de la política exterior y de defensa de Estados Unidos en la región.  El Comando Sur tiene más empleados trabajando sobre América Latina que la suma de los Departamentos de Estado, Agricultura, Comercio, Tesoro y Defensa.”

 

Esta presencia militar directa en la región se incrementó desde el cierre de la Base Howard en Panamá en 1999.  Luego de esto, Estados Unidos instaló cuatro Centros Cooperativos de Avanzada, hoy conocidos como Puestos de Seguridad Cooperativa, que en realidad son bases militares, con el pretexto de la lucha contra las drogas.  Pero esto tiene objetivos más allá, que incluyen la migración y el terrorismo.

 

Mediante las bases militares, Estados Unidos controla también las actividades de la guerrilla. En Colombia cuenta con 1600 efectivos entre tropas y contratistas privados que despliegan actividades en el marco del Plan Colombia. Este Plan se puso en marcha principalmente en los departamentos amazónicos de Caquetá y Putumayo y el de Nariño en el Sur, en la frontera con Ecuador.  Desde 1999, las agencias estadounidenses comparten inteligencia en “tiempo real” con las Fuerzas Armadas de Colombia. Otro  componente fundamental del Plan Colombia se refiere a las aspersiones con glifosato que se han realizado en Colombia y en las áreas de la frontera con Ecuador.  Estas aspersiones afectan todo: los huertos familiares, los cultivos, el agua y el ambiente, y, sobre todo, la salud y vida de los pobladores, niños y niñas inocentes.  Desde febrero de este año se suspendieron las aspersiones por exigencia del gobierno ecuatoriano, que presentará una demanda en el Tribunal de la Haya para que se compense a los pobladores afectados.

 

            2.  Base de Manta

 

En 1999, Estados Unidos firmó un convenio con Ecuador para el uso de la Base de Manta hasta el 2009.  Esto se constituyó en un enclave ilegal e ilegítimo de militares estadounidenses que gozan de inmunidad y cuyas acciones vulneran la soberanía nacional. El propio ex-comandante del Puesto de Avanzada de Operaciones de Estados Unidos en la Base de Manta, Javier Delucca, declaró; “La Base de Manta es muy importante dentro del Plan Colombia.  Estamos muy bien ubicados para operar en esta área.”

 

Después de siete años de actividades de la Base de Manta se ha comprobado que las principales actividades de los militares estadounidenses están encaminadas al control migratorio y al apoyo logístico de la guerra en Colombia. Desde la instalación de la Base de Manta, se han develado algunos conflictos:  aumento de trabajadoras sexuales, desalojo a familias campesinas, el hundimiento de barcos pesqueros, la interdicción de buques con migrantes, las limitaciones a las faenas de pesca por razones de “seguridad” y el riesgo para los poblaciones cercanas a los polígonos de tiro.

 

Esto es solo un espejo de lo que ha ocurrido en otros países donde se han instalado bases militares estadounidenses. Allí se evidencian problemas en relación a la soberanía, la democracia, el desplazamiento de poblaciones indígenas, los peligros ambientales, la afectación a la salud, el crimen y la impunidad, los delitos sexuales y la prostitución.

 

En Ecuador la lucha contra la base se dio desde su instalación, con la presentación de denuncias de inconstitucionalidad.  Luego se realizaron foros, encuentros y manifestaciones. Se formó la Coalición No Bases en Ecuador que exige la no renovación del convenio con Estados Unidos para el uso de la Base de Manta, lo cual estamos hasta ahora logrando. Sin duda, fue muy importante la realización de la Conferencia Mundial por la Abolición de las Bases Militares Extranjeras en 1997 en Ecuador.  La Cancillería ecuatoriana ya notificó oficialmente al gobierno de Estados Unidos la salida de los militares estadounidenses.  ¡¡EL FESTEJO SERÁ EN EL 2009 EN ECUADOR!!

 

            3.  La Constitución y las Bases

 

Por ahora nos parecen significativos los artículos aprobados en la Constitución y ratificados en el referéndum con el 64% de votos, relativos a la soberanía y la prohibición de bases militares extranjeras, como lo señala el Artículo 5: “El Ecuador es un territorio de paz. No se permitirá el establecimiento de bases militares extranjeras ni de instalaciones extranjeras con propósitos militares.  Se prohíbe ceder bases militares nacionales a fuerzas armadas o de seguridad extranjeras.”    El Ecuador, además, se define como un país que promueve la paz, el desarme unviversal; condena el desarrollo y uso de armas de destrucción masiva y la imposición de bases o instalaciones con propósitos militares de unos Estados en el territorio de otros. (Artículo 416, 4).  Esto constituye un triunfo no solo de las organizaciones de Ecuador, sino de las redes a nivel continental y mundial que luchan por la abolición de las bases militares extranjeras.

 

Pero la Constitución también recoge una serie de aspectos progresistas que permitirán superar las inequidades, discriminaciones e injusticias en Ecuador, como los siguientes: el régimen del buen vivir (sumak kawsay), que implica vivir en armonía con uno mismo, la sociedad y la naturaleza; los derechos de la naturaleza para asegurar “el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos”; la plurinacionalidad y los derechos colectivos; el derecho humano al agua, así como la prohibición de su privatización; la soberanía alimentaria y el derecho al acceso seguro y permanente de alimentos; los derechos de la comunicación y el acceso a frecuencias para medios públicos, privados y comunitarios.

 

4.  Red Mundial por la Abolición de las Bases Militares Extranjeras

 

Un aliado muy grande que tenemos en nuestra lucha es la Red No Bases Mundial  que se formó en marzo de 2007 en la Conferencia en Ecuador, con el fin de desarrollar una estrategia global y local para el cierre de todas las bases militares extranjeras.  Se concluyó que si el imperio es global, la resistencia también tiene que ser global.  Y esta red se inserta precisamente en el movimiento por la justicia global, que nos une aquí a todos y todas. Estamos en proceso ahora de consolidarnos como red, pero también de articularnos con otras redes y movimientos a nivel mundial. Cerrar una base es golpear la estrategia del imperio, por eso nuestro llamado por la abolición de las bases militares extranjeras en el mundo.

 

La base ideológica y política de la Red No Bases, afirmada en la Declaración Final, constituye un elemento central y unificador que permitirá a la Red avanzar firmemente en su construcción. La Red No Bases se posiciona claramente en el marco de los movimientos que luchan por la justicia, la paz, la auto-determinación de los pueblos y la sustentabilidad ecológica.  Reconoce, además, que las bases militares extranjeras constituyen instrumentos de guerra que profundizan la militarización, el colonialismo, la estrategia imperial, el patriarcado y el racismo.

 

La Red afirma que las bases militares extranjeras y la infraestructura utilizada para guerras de agresión, violan los derechos humanos, oprimen a los pueblos, particularmente a los pueblos indígenas, los afro-descendientes, las mujeres, las niñas y niños, y destruyen las comunidades y el medio ambiente. Por estas razones,  la Red exige la abolición de todas las bases militares extranjeras. Y esto implica cuestionar el militarismo y el eje de construcción de ese sistema de bases, es decir el imperio estadounidense.  La Red denuncia la responsabilidad primordial de Estados Unidos en la proliferación de las bases militares extranjeras, y reconoce también el rol de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN, la Unión Europea y otros países.

 

El trabajo de la Red Mundial se está fortaleciendo en las regiones, en Europa y Sud este de Asia, el Pacífico.  En el Foro Social Europeo en Malmo se organizó un evento con una buena convocatoria y ahora nos toca a nosotros, aquí en América Latina.

5.  Lecciones y Desafíos para América Latina y el Caribe

 

Algunas lecciones en la lucha contra los militares estadounidenses en la Base de Manta son

 

1.  Tener un objetivo claro

 

2.  La organización y articulación, en el caso de Ecuador estuvimos articulados en la Coalición no Bases con 20 organizaciones sociales.

 

3.  Diversas estrategias, incluyendo movilización, comunicación, denuncia legal, eventos y foros, incidencia.

 

4.  Mantener relación con otras organizaciones y movimientos sociales y que incorporen en su agenda el tema de la Base, además de relacionarlo con la lucha contra el TL.

 

5.  Internacionalización de la lucha, de lo local a lo global y de lo global a lo local, y para ello fue importante el apoyo de la Re Mundial No Bases.

 

6.  Convertir la lucha en un artículo constitucional, lo que implica elegir bien a los representantes, un proceso participativo e incluir la prohibición de instalación de bases militares extranjeras, que fue recogido de la propuesta presentada por la Coalición No Bases.

 

 

Nosotros también somos parte de las Redes que en América Latina trabajan las mismas resistencias:

 

 

Pero hay desafíos fundamentales que debemos enfrentar, partiendo de reconocer que no hay salidas individuales al neoliberalismo, a la militarización y al imperialismo.  Las salidas son colectivas y organizadas.

 

<!--[if !supportLists]-->1.      <!--[endif]-->Nosotros no queremos que los gringos salgan de Manta para aterrizar en Perú o en Colombia.  Ni tampoco la IV Flota patrullando el Pacífico. Por lo tanto, es fundamental desarrollar una estrategia regional articulada para evitar que eso ocurra. 

<!--[if !supportLists]-->2.      <!--[endif]-->Sobre la base de los artículos de la Constitución de Ecuador, otros instrumentos nacionales y aliados en los gobiernos latinoamericanos, podemos iniciar una campaña dirigida a Naciones Unidas para lograr un tratado para la abolición de las bases militares extranjeras.

<!--[if !supportLists]-->3.      <!--[endif]-->Debemos fortalecer el intercambio de experiencias y sistematizar las experiencias de lucha y compartir los logros…así como los fracasos.

<!--[if !supportLists]-->4.      <!--[endif]-->Fortalecer nuestra Red Latinoamericana y Caribeña No Bases, esperamos en estos días poder reunirnos con varias organizaciones para este fin. Esto permitirá también fortalecer la Red Mundial No Bases.

<!--[if !supportLists]-->5.      <!--[endif]-->Establecer fuertes relaciones con la Red No Bases Estados Unidos, porque allí es lo que hay que presionar al gobierno y a los senadores para que cambien sus políticas militaristas y guerreristas.  Visitas de solidaridad y foros informativos serían interesantes.

<!--[if !supportLists]-->6.      <!--[endif]-->Debemos fortalecer alianzas con los movimientos sociales de la región, para que la agenda de desmilitarización esté presente en sus luchas.

 

 

Recogemos lo que dijo Morazán, que hay dos patrias.  En Ecuador estamos derrotando a la patria de la oligarquía, de las minorías, de la desigualdad, de la partidocracia, y está triunfando la patria de la mayoría, de la soberanía, de la dignidad y de la paz.