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35 de 70 centros penitenciarios han recibidos charlas de DD.HH tras actos de tortura en Turi

De los 66 centros de Privación de libertad que existen en el país, solo en 35 se han impartido charlas sobre derechos humanos como medida de reparación emitidas por la sentencia de Habeas Corpus a favor de las personas privadas de la libertad, que fueron víctimas de tortura, tratos crueles e inhumanos ocurridos el pasado 31 de mayo de 2016, en el pabellón de Mediana Seguridad Social “JC”, del Centro de Rehabilitación Social Turi-Cuenca.  Así lo conoció ayer, 4 de diciembre de 2019, el juez José Peralta Parra que instaló la tercera audiencia de verificación de cumplimiento de las siete medidas de reparación emitidas el 30 de junio de 2016.

Audiencia de cumplimiento de las medidas de reparación en caso Turi

El juez de la Unidad Judicial Penal de Cuenca, José Peralta Parra, instalará este jueves, 4 de diciembre de 2019, a las 09:30, la audiencia de cumplimiento de las medidas de reperación emitidas en la sentencia del proceso de  hábeas corpus a favor de las personas privadas de la libertad del ex Pabellón de Mediana Seguridad JC, del Centro de Rehabilitación Social Turi.

Violencia de género en las protestas sociales de octubre

La Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (Inredh,  que trabaja por la defensa y promoción de los derechos humanos, de los pueblos y de la naturaleza desde hace 25 años, expresa su preocupación por la denuncia de acoso y agresiones sexuales a cuatro mujeres policías ocurrido durante el paro nacional que se desarrolló en el mes de octubre.

Corte Provincial de Imbabura suspendió audiencia sobre caso Mascarilla

Este jueves, 28 de noviembre de 2019, el tribunal de la Corte Provincial de Imbabura escuchó los argumentos de las partes implicadas en el caso Mascarilla, relacionado con el joven Andrés Padilla quien murió por un impacto de bala de dotación policial el pasado 23 de agosto de 2018.

Audiencia de apelación por caso Mascarilla se instala este jueves

La Corte Provincial de Imbabura convocó la audiencia de apelación por la muerte de Andrés Padilla ocurrida en el 23 agosto de 2018, en el sector de Mascarilla, provincia de Imbabura.

BOLETIN Nº 4: De la Cárcel, la Ley de Drogas y otros demonios

Categoría: Derechos Humanos Ecuador Creado: Lunes, 10 Octubre 2016 15:30
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INREDH

 

De la cárcel, la ley de Drogas y otros demonios

¿Qué es la cárcel?

 

 

La Cárcel, ese siniestro lugar que la mayoría de personas solo conoce a través de las imágenes que difunden los medios de comunicación, constituye algo más que el espacio destinado a la rehabilitación de los/as delincuentes o de quienes atenten contra la estructura del sistema instaurado pues, ante todo, es uno de los mecanismos más violentos mediante el cual se ejerce el poder: ¡hay de aquel que caiga en la oscuridad de las celdas y en el abismo de los calabozos, para ser aislado, condenado y “rehabilitado”, puesto que permanecerá largos días a la espera de un justicia que nunca llega y si, con suerte sobrevive, nunca será el mismo!

 

Esta institución, la cárcel, se fundamenta en un discurso jurídico-penal conformado por un conjunto de principios, normas e instituciones que sustentan el IUS PUNIENDI, derecho punitivo o derecho del Estado para castigar a quienes atenten contra los bienes protegidos por el sistema, incumplan sus disposiciones o alteren de alguna forma la normalidad establecida. La manera como se ejecuta el castigo -que nos es presentado como rehabilitación- consiste en privar al individuo de su libertad e insertarlo en un sistema que reproduce la violencia y el estatismo de nuestra sociedad, “por su propio bien y el nuestro”.

 

El encarcelamiento como forma de rehabilitación de l@s desadaptad@s pretende encontrar su legitimidad en este discurso, supuestamente racional, que busca dotarle de coherencia y que se sustenta en tres fundamentos: 1) la seguridad social: que exige el aislar a aquellos quienes son peligrosos/as para el bienestar colectivo; 2) la peligrosidad: que exige la rehabilitación de l@s detenid@s para que luego sean reinsertados en la sociedad y; 3) la utilización de la cárcel como el medio adecuado para alcanzar estos fines propuestos.

 

Sin embargo, en el plano de lo real, el discurso penal se muestra totalmente falso para sostener estas premisas. En primer lugar, porque no cuenta con una adecuación de los medios operativos que sea funcional para alcanzar los objetivos propuestos; en otras palabras, los/as policías, jueces/zas, fiscales y, en general, todo el aparato de control social es insuficientes para alcanzar el pretendido fin de perseguir, investigar y castigar todos los delitos cometidos; por tanto, al ser incapaz de contener toda la dinámica social de violencia que diariamente se desborda ante sus ojos, este discurso en la práctica se transforma en sistema de represión selectivo y discriminante que impone su poder punitivo únicamente sobre quienes son previamente escogidos para tal fin.