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Un año de la desaparición y ejecución extrajudicial de Francisco Cajigas

Por Super User
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Comunicación INREDH

17/11/2016

Un año de la desaparición y ejecución extrajudicial de Francisco Cajigas 

 

Hoy, 17 de noviembre de 2016, se cumple un año de la desaparición forzada y ejecución extrajudicial de Francisco Cajigas, un ciudadano colombiano que desapareció al frente de su casa en la calle Flores y Salinas de la ciudad de Ibarra. Su pareja informó que la desaparición sucedió después  que fue detenido por la policía por haber presuntamente  roto el espejo de un auto. Llegado diciembre el ministro José Serrano confirmó en su cuenta de Twitter que encontró el cadáver de Francisco Cajigas, de 33 años.

Cajigas fue hallado sin vida el 30 de noviembre del 2015  cerca de la laguna de Yaguarcocha, después fue trasladado al Centro Forense de Esmeraldas donde se le practicó la autopsia. Los familiares de Cagijas recibieron el cuerpo y lo enterraron en el mes de diciembre. Pasaron cinco meses,  el día 20 de mayo de este año se realizó la exhumación del cuerpo y descubrieron que el cuerpo de Francisco le faltaba el cráneo.

Han pasado 6 meses y hasta hora se desconoce si el cráneo que se encuentra en la Fiscalía pertenece a Francisco.

El anterior mes se realizó la reconstrucción de los hechos en Ibarra y se confirmó que Francisco fue detenido por cinco policías y fue llevado por una camioneta institucional con dos agentes más.  Se puede ver que efectivamente el caso se trata de una desaparición forzada en manos de una institución estatal que debe aclarar los hechos y llevar ante la justicia a los policías responsables por la desaparición y ejecución de Francisco.  

 

Francisco es el tercero de cuatro hermanos. Nació el 11 de junio de 1982, en la ciudad de Pasto, en Colombia. Le encantaba bailar y era una persona muy alegre y juguetona. “Siempre nos trasmitía su alegría, siempre realizaba bromas”.  El joven vivía en Ecuador.  Llegó a Ibarra hace tres años para probar suerte. Vino con su pareja y su hija; un amigo les dijo que era una tierra tranquila y que se podía trabajar por eso cruzó la frontera con su familia. Con su muerte,  dos menores de edad quedaron huérfanos.

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