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Luis Eduardo Guachalá

Por Yuli Gaona
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Hechos: Luis Eduardo Guachalá desapareció el 10 de enero de 2004 en el Hospital Julio Endara, centro público de salud mental en Conocoto, al norte de la ciudad de Quito. Él fue ingresado por su madre Zoila Rosario Chimbo debido a que sufría ataques de epilepsia.
Delito: desaparición forzada
Responsables: Hospital Julio Endara, Estado ecuatoriano
Lugar: Conocoto, Quito


Historia


El 10 de enero de 2004, doña Zoila Chimbo llevó a su hijo Luis Eduardo Guachalá, de 23 años, al Hospital Psiquiátrico Julio Endara, en la ciudad de Quito, debido a los ataques de epilepsia frecuentes que tenía su hijo. Ese día, doña Zoila y Luis fueron recibidos por el médico residente de turno y personal de enfermería, quienes lo llevaron hacia una cama para inyectarle algún tipo de sedante.   
Doña Zoila preguntó al doctor si era posible que visitara a su hijo al día siguiente y él le indicó que mejor regrese el lunes 12 de enero, puesto que su hijo “iba a estar dormido el sábado y domingo”. No obstante, el domingo 11 de enero, la madre del joven se comunicó telefónicamente con una enfermera del hospital, quien le comentó que su hijo “seguía dormido y estaba sedado”.
Para el lunes 12 de enero de 2004, doña Zoila acudió al Hospital e ingresó al cuarto de su hijo, pero no lo encontró ahí. Es así que preguntó a la doctora de turno dónde se encontraba Luis Eduardo, quien le aseguró: “podría encontrarse en la peluquería o en terapia ocupacional con el resto de pacientes”. Agregó que “en realidad (…) no sabía en ese momento exactamente dónde se encontraba, ya que (…) no (tienen) la responsabilidad directa de cuidar a los pacientes, función que corresponde al personal auxiliar de enfermería”.
Ante eso, la madre de Luis Eduardo fue a la peluquería del hospital, pero no lo encontró ahí. La doctora le insistía en que “buscara entre los pacientes, que por ahí ha de estar con los enfermos, que podía estar en rehabilitación, que es el lugar donde los enfermos desgranan maíz”. Luego, le indicó a la señora Chimbo que era “conveniente terapéuticamente” que no vea a su hijo debido a que “los pacientes al recibir a sus familiares en muchas de las ocasiones se agitan y quieren irse con ellos”. Hasta ese entonces, 12 de enero, doña Zoila ya no pudo ver a su hijo. La doctora encargada de la recuperación de  Luis Eduardo le aseguró que se mantendrían en contacto vía telefónica y que ya acordarían un día en el que pueda visitarlo.
Según las declaraciones de los miembros del hospital, al día siguiente, martes 13 de enero del 2004, en el hospital le realizaron un examen a Luis Eduardo, donde se reportaba que el paciente estaba “poco comunicativo, hipoprosexico, pensamiento bradipsiquico, contenido pobre, no refería alteraciones sensoperceptivas, memoria, cálculo, juicio y raciocinio deteriorados”.  Además, según las versiones del personal del hospital, el día jueves 15 de enero de 2004, Luis Guachalá había sufrido una “caída en el baño presentando herida que compromete la piel y tejido celular subcutáneo localizada en la región ciliar izquierda de aproximadamente 3 centímetros”.
El último reporte sobre el estado de salud de Guachalá es del viernes 16 de enero, donde se indica que la doctora le realizó un examen comprobando que se encontraba bien.  Ese día, Luis Eduardo no había tenido episodios convulsivos, dormía y se alimentaba de forma adecuada. También, doña Zoila recibió una llamada de la doctora para comentarle la mejoría y la posibilidad de visitar a su hijo y doña Zoila respondió que podría ir el fin de semana.
En uno de los reportes de novedades del hospital es posible leer que el paciente Guachalá “abandona el hospital, se le busca, no se le encuentra”. De esta manera, Luis Eduardo Guachalá Chimbo desapareció el día sábado 17 de enero del 2004, mientras se encontraba dentro del Hospital Julio Endara bajo el cuidado de su propio personal, conforme lo demuestra la información que ha proporcionado la misma casa de salud.
El domingo 18 de enero del 2004, doña Zoila acudió al Hospital para intentar ver a su hijo, Luis Eduardo, y el enfermero que le había puesto la inyección el día de su ingreso le dijo, que su hijo se había escapado el día anterior. Cuando, doña Zoila intentó entrar a la habitación que utilizaba su hijo, el enfermero impidió su entrada. Sin embargo, doña Zoila logró ingresar y pudo comprobar que había otro paciente en su lugar. Ella salió llorando del hospital y el guardia le preguntó qué ¿por qué lloraba?, doña Zoila le dijo que Luis Eduardo estaba desaparecido, a lo cual el guardia aseguró que él “no sabía nada, que no le había dicho nada y que desde la mañana estaba de guardia”.
Desde ese momento, la doña Zoila con su hija buscaron en los lugares cercanos al hospital, sin ningún tipo de ayuda. Según esta casa de salud habían avisado a otras instituciones como la Policía, los Bomberos y la Cruz Roja, pero nadie llegó aquel día. El  20 de enero, doña Zoila acudió al retén policial de Guangopolo, donde le dijeron que no era la primera vez que un paciente se perdía y el jefe le recomendó que interpusiera una denuncia en la Policía Judicial.
Adicionalmente, una persona internada del hospital, “una paciente costeña, alta, morena”, le dijo a doña Zoila que su hijo había muerto dentro del hospital por causa de un paro que le había dado mientras estaban en misa, que antes le había dado la paz. Los policías que acompañaban a doña Zoila dijeron que iban a hacer constar este indicio, pero no lo hicieron.
Después de la desaparición de Luis Eduardo y ante la falta de información que tenía doña Zoila llamó al Hospital. En una ocasión reporta que le dijeron: “señora no haga problema de gana, que está haciendo una tormenta en un vaso de agua, que mejor esté feliz porque su hijo se había desaparecido.
Por estos hechos se abrieron tres procesos: habeas corpus, una investigación como un acto administrativo y una demanda al Estado ante la CIDH.
La defensa técnica de la familia, alega que lo sucedido a Luis Eduardo constituye una desaparición forzada debido a que se presentan los tres elementos concurrentes que la configuran:  la privación de la libertad; la intervención directa de agentes estatales o la aquiescencia de éstos; y la negativa de reconocer la detención y de revelar la suerte o el paradero de la persona interesada. En consecuencia, indicaron que el Estado vulneró sus derechos al reconocimiento de la personalidad jurídica, vida, integridad personal y libertad personal.
Mientras tanto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) concluyó que el Estado es responsable por la violación de los derechos al reconocimiento a la personalidad jurídica, vida, integridad personal, libertad personal, garantías judiciales, acceso a la información, igualdad y no discriminación, protección judicial y salud establecidos en la Convención Americana sobre Derechos Humanos en relación con las obligaciones establecidas en los artículos 1.1 y 2 del mismo instrumento, en perjuicio de Luis Eduardo Guachalá Chimbo.
Asimismo, la Comisión concluyó que el Estado es responsable por la violación de los derechos a la integridad personal, a las garantías judiciales y a la protección judicial de los familiares.
 

Cronología


10 de enero de 2004
 Zoila Chimbo interna a su hijo Luis en el Hospital Julio Endara debido a sus problemas de salud
12 de enero de 2004
Doña Zoila se dirige al hospital para visitar a su hijo, pero el personal médico del centro le manifiesta que no era conveniente que lo vea porque los pacientes normalmente se inquietan cuando son visitados por sus familias.
16 de enero de 2004
La doctora le realizó un examen comprobando que se encontraba bien.  Ese día, Luis Eduardo no había tenido episodios convulsivos, dormía y se alimentaba de forma adecuada. También, doña Zoila recibió una llamada de la doctora para comentarle la mejoría y la posibilidad de visitar a su hijo y doña Zoila respondió que podría ir el fin de semana.
18 de enero de 2004
La madre de Luis Eduardo se dirige nuevamente al hospital para visitar a su hijo y un enfermero le comunica que el paciente abandonó la casa de salud.
19 de enero de 2004
Doña Zoila busca a su hijo en los alrededores del hospital y denuncia su desaparición en una Unidad de Policía Comunitaria en Guangopolo
21 de enero del 2004
El Hospital Julio Endara emite la hoja de egreso del paciente Luis Guachalá, en la que consta: “P[aciente] (…) abandona el hospital el fin de semana. Se ha tratado de ubicarlo a través de T[rabajo] Social, pero no se ha logrado hacerlo, por lo cual se procede a dar el alta por abandono del hospital”.
21 de enero de 2004
Doña Zoila presentó una denuncia ante la Policía Judicial de Pichincha por la desaparición de su hijo. El Estado indicó que la Fiscalía Distrital de Pichincha inició la indagación previa.
3 de febrero de 2004
Doña Zoila rindió su declaración judicial. Asimismo, el enfermero Luis Borja indicó que rindió su declaración ante la Policía Judicial y manifestó lo siguiente:
(…) el hospital no es un hospital cerrado y que siempre hay la posibilidad de salida de los pacientes ya que se estaba realizando en esos días la tala de árboles que circundan al hospital, lo cual dañó en parte dicho cerramiento. (…) cuando un paciente ingresa al hospital los familiares firman una hoja en donde no se responsabiliza al hospital en estos casos por el estado crítico de los pacientes, a pesar de los cuidados que aquí se prestan, de lo cual fueron debidamente informados
19 de febrero del 2004
Dentro del expediente abierto por la Policía Judicial constan las versiones que se tomaron a la doctora Erika Quimbiulco; al doctor Rommel Artieda (17 de febrero del 2004); a la trabajadora social Jenny Beltrán Bautista (19 de febrero del 2004); al auxiliar de enfermería José Luis Borja Quishpe (19 de febrero del 2004); a los guardias de seguridad Richard Ganchozo Mendoza (17 de febrero del 2004), y Luis Veloz Amuguimba (19 de febrero del 2004).
En esta última versión, se puede constatar también que los guardias de seguridad nunca fueron informados sobre la desaparición del señor Luis Guachalá, pese a que otro personal médico tuvo conocimiento. Específicamente señala: “Así mismo debo indicar que el día sábado 17 de enero yo me encontraba de turno con mi compañero de nombres Gonzalo Ganchoso Mendoza, debiendo señalar que no vi ni conocí acerca de ninguna persona que haya salido del interior del hospital, así como tampoco nadie nos informó que había existido novedades ese día”.
2 de abril de 2004
INREDH presentó una solicitud de queja ante la Defensoría del Pueblo por la desaparición de Luis Eduardo  dirigida a la Dirección Nacional de la Tercera Edad y Discapacitados (DINATED).
5 de octubre de 2004
La DINATED convocó a una audiencia en la cual participó doña Zoila. En la diligencia, expresó su preocupación por la falta de esclarecimiento de la desaparición de su hijo. Además, se alegó que el hospital comunicó a las autoridades estatales sobre la desaparición de Luis Eduardo dos días después de ocurridos los hechos.
7 de octubre de 2004
  El director de DINATED emitió una resolución indicando que se avoca conocimiento de la queja en tanto reúne los requisitos legales.
18 de octubre de 2004
El perito acreditado por el Ministerio Público, dentro de la denuncia ante la Policía Judicial de Pichincha, remitió a la Fiscalía su informe pericial de reconocimiento de lugar de los hechos. No indicó sobre la forma en que se realizó dicho reconocimiento ni los resultados obtenidos.
22 de noviembre del 2004
Debido a las escasas diligencias de la Policía Judicial para determinar el paradero de Luis Guachalá, la Fundación INREDH interpuso una acción de habeas corpus ante la Alcaldía del Distrito Metropolitano de Quito.
14 de diciembre del 2004
La Alcaldía de Quito convocó a la audiencia de habeas corpus que se realizaría el 15 de diciembre, por lo que la Alcaldía solicitó al Director del Hospital Julio Endara que el señor Guachalá sea conducido a las dependencias del Municipio. Las autoridades responsables del Hospital no acudieron a la audiencia. Adicionalmente, el Director de la Unidad de Habeas corpus de la Alcaldía informó a la parte accionante que existía la imposibilidad de realizarse la audiencia debido a que el señor Guachalá no se encontraba en el Hospital Julio Endara
16 de diciembre 2004
INREDH presentó un escrito por el cual se insistía en la importancia de tener un pronunciamiento sobre el habeas corpus por parte de la Unidad de Hábeas Corpus de la Alcaldía de Quito. La respuesta obtenida fue que el expediente se va a archivar y que no existiría una resolución.
El 17 de febrero de 2005
Frente a la queja dirigida a la Dirección Nacional de la Tercera Edad y Discapacitados (DINATED), su titular envió una comunicación al Ministro de Salud. Se le indicó que realice las gestiones pertinentes para realizar un examen de ADN a un cadáver que permanece en la morgue de la Policía, cuyo costo debería ser asumido por el Hospital Julio Endara. Ello debido a la “total responsabilidad que tiene (el hospital) sobre este nefasto suceso; que ya lleva un año sin solución ya que la señora Zoila Chimbó Jarro (…) es de muy escasos recursos económicos”. Asimismo, le solicitó que “se sirva impartir las disposiciones pertinentes para que se investigue adecuadamente este caso”
27 de abril del 2005
 Después de haber transcurrido cinco meses sin obtener una respuesta por parte de la Alcaldía de Quito sobre el recurso de habeas corpus, la Fundación INREDH presentó un escrito ante el Tribunal Constitucional para obtener una resolución por parte del sistema de administración de justicia.
12 de julio de 2005
El director del hospital, Rommel Artieda, rindió su declaración ante el Juez Vigésimo Primero de lo Civil de Pichincha. Artieda sostuvo que la condición médica de Luis Eduardo era “inestable, ante lo cual el personal médico del hospital le ha brindado toda la atención prioritaria, preferente, especializada y los cuidados necesarios”. Agregó que:
(…) como se trata de un hospital psiquiátrico, tiene una gran extensión, en donde los pacientes se movilizan con libertad y tranquilidad, el cerramiento tiene una altura mediana y los pacientes al no ver a sus familiares en su desesperación tratan de salir del establecimiento, como ha sucedido con el señor Luis Guachalá.
Desde que interpuso su denuncia hasta mediados del año 2005, doña Zoila indicó que ella misma tuvo que pagar la movilización de los agentes de la Policía Judicial al hospital. A pesar de sus solicitudes, no se realizaron mayores diligencias, incluyendo la falta de registro de la información de una de las internas respecto del posible fallecimiento de Luis Eduardo.
29 de agosto de 2005
La Fiscalía de Pichicha solicitó al Juzgado Décimo Octavo de lo Penal de Pichincha la desestimación de la denuncia y el archivo de la misma con base en el artículo 38 del Código de Procedimiento Penal. Ello debido a que a pesar “haberse efectuado todas las diligencias e investigaciones en torno al caso, se hizo imposible dar con el paradero del señor Guachalá”. La señora Chimbó solicitó que no se desestime la denuncia.
27 de septiembre de 2005
La jueza a cargo ordenó remitir el expediente al Ministro Fiscal Superior, en consulta, a fin de que revoque o ratifique la desestimación solicitada.
13 de julio de 2006
El Ministro Fiscal Provincial de Pichincha ratificó el requerimiento de archivo de la investigación. En su resolución señaló lo siguiente:
(…) esta Fiscalía considera que no se ha determinado la existencia de delito alguno, por cuya razón el suscrito Ministro Fiscal Distrital de Pichincha, ratifica el requerimiento de archivo subido en grado
6 de julio del 2006
El Tribunal Constitucional concede la acción de habeas corpus mediante la Resolución No. 0076-2005-HC, en la cual se señala que:
Esta posición que asume esta Sala, que es la de dejar abiertas alternativas válidas a los familiares del desaparecido, también se hace extensiva a la Defensoría del Pueblo, Ministerio Público, y cualquier otra institución estatal que esté en la obligación jurídica de comprometer su esfuerzo para coordinar acciones entre ellas con el objetivo de dar con el paradera del señor Luis Guachalá Chimbo, sin que ninguna de ellas pueda cerrar sus procedimientos de investigación y ejecución hasta que la causa encuentre una resolución definitiva.
A pesar de los términos positivos de esta resolución, resulta necesario mostrar que la sentencia fue emitida aproximadamente un año y medio después de que se interpuso la acción de hábeas corpus.
19 de julio de 2006
La Jueza del Décimo Octavo de lo Penal de Pichincha ordenó el archivo de la causa iniciada por la Policía Judicial de Pichincha.
1 de marzo de 2007
Debido a la falta de respuesta sobre la desaparición de Luis Eduardo se presentó una petición en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por la desaparición Forzada del joven.
10 de noviembre de 2010
La Comisión Interamericana informa de la admisibilidad del caso de Luis Eduardo Guachalá
25 de mayo de 2011
Los peticionarios presentaron una comunicación mediante la cual señalaron que no deseaban iniciar una solución amistosa. En dicho escrito también presentaron sus observaciones de fondo.
23 de diciembre de 2011
El Estado presentó sus observaciones de fondo
19 de agosto de 2013
De acuerdo a un oficio del Fiscal 4, de la Unidad de Actuaciones Administrativas de Pichincha, se avocó a conocimiento del expediente sobre la desaparición de Luis Eduardo.
El Fiscal indicó que solicitó a la Policía Nacional “realizar las investigaciones correspondientes” y enviar un informe sobre las diligencias realizadas en el plazo de 30 días. Asimismo, ordenó enviar oficios a diversas instituciones, entre las cuales se destacan: i) la OCNI-INTERPOL a fin de que emitan la “difusión amarilla de persona desaparecida” del señor Guachalá”; ii) la Dirección Nacional de la Policía Judicial e Investigaciones a fin de que certificar si en algún lugar del país se encuentran cadáveres no identificados con características del señor Guachalá; iii) el Ministerio de Salud Pública a fin de informar si en algún hospital psiquiátrico o albergue ha sido atendido o internado el señor Guachalá con posterioridad a enero de 2004.
30 de octubre de 2013
El Fiscal envió una comunicación al Jefe de la Policía Judicial de Pichincha indicando que tomó conocimiento de que el investigador a cargo de este caso fue trasladado de unidad, por lo que resultaba necesario designar a otro policía para continuar con la investigación.
Enero de 2014
El Fiscal solicitó la realización de diversas diligencias, tales como  la toma de declaraciones de personal del hospital;  la comparecencia de la señora Chimbó; y el cotejo de ADN de la señora Chimbó con la de cadáveres no identificados en Pichincha.
21 de enero de 2014
El jefe de la OCNI-INTERPOL remitió al fiscal la notificación de difusión amarilla del señor Guachalá, a fin de difundir la desaparición de una persona a nivel internacional
Junio de 2014
La fiscal de la Unidad Especializada en Investigación de Personas Desaparecidas realizó un allanamiento en el hospital a efectos de recabar documentación relevante con el presente caso.
Julio de 2014
La fiscal ordenó la realización de diligencias tales como determinar si existen compras de boleto de transporte terrestre a nombre del señor Guachalá; cotejar las huellas dactilares registradas del señor Guachalá con cadáveres no identificados en enero de 2004; entre otras
Septiembre de 2014
La fiscal solicitó  oficiar a la trabajadora social de la Fiscalía General del Estado la realización de un examen de “valoración de entorno social y familiar”; y  recepcionar declaraciones de los médicos del hospital, entre otras diligencias.
Enero de 2015
La fiscal solicitó recepcionar declaraciones de las auxiliares de enfermería del hospital.
En febrero de 2015
La fiscal requirió a la Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (DINASED) revisar en el Departamento de Medicina Legal de Pichincha los libros de levantamiento de cadáveres desde el 2004 y verificar si existen similitudes entre los cuerpos no identificados y el señor Guachalá.
En junio de 2015
La fiscal requirió a los comandantes de la Policía de diversos distritos realizar un censo de personas indigentes, mendigos, alcohólicos y “demás personas que deambulan por las calles”. Uno de los comandantes indicó que “no se puede atender el pedido (..)  toda vez que los vehículos no se encuentran disponibles por encontrarse 3 vehículos con daños”.
1 de octubre de 2015
Dona Zoila solicitó que se realice un rastreo dentro del hospital, “en el sector de las antiguas instalaciones con canes amaestrados en búsqueda de osamentas”. Dicha diligencia se programó para el 11 de noviembre de 2015. No obstante, fue suspendida debido a que la Unidad de Mantenimiento del Orden informó que existía “falta de persona para esta búsqueda”. La diligencia se realizó el 27 de noviembre de 2015 sin resultados positivos.
Enero de 2016
La fiscal requirió nuevamente a la DINASED la revisión de los libros en el Departamento de Medicina Legal de Pichincha. Ello debido a que sólo se revisó los documentos del año 2001 al 2014.
Febrero de 2016
La fiscal requirió a seis canales de televisión y a cuatro diarios a difundir la imagen y datos del señor Guachalá.
15 de marzo de 2016
La fiscal solicitó a la Unidad de Archivo de la Fiscalía “todo el expediente original (…) que tiene relación a la denuncia propuesta por la señora Chimbo (…) sobre la desaparición del señor Luis Eduardo Guachalá”.
4 de abril de 2016
Se lleva a cabo la audiencia por la desaparición forzada de Luis Eduardo Guachalá en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en Washington DC
17 de agosto de 2016
La Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestro realizó barrido en los alrededores del hospital Julio Endara para buscar pistas sobre su paradero.
En su escrito de 2016 el Estado sostuvo que, a pesar de las diligencias realizadas por la Fiscalía General del Estado, “no ha sido posible dar con el paradero de la presunta víctima”
27 de noviembre de 2016
Fiscalía anuncia que realizará reconstrucción de los hechos sobre la desaparición de Luis Eduardo Guachalá en hospital Julio Endara
30 de noviembre de 2016
Se suspende reconstrucción de los hechos por el caso de Luis Eduardo Guachalá por falta de 7 testigos
8 de febrero de 2017
Se realizó la reconstrucción de los hechos en el Hospital Julio Endara
13 de julio de 2017
Se realizó un barrido en el parque metropolitano La Armenia para encontrar pistas de la desaparición de Luis Eduardo Guachalá
3 de octubre de 2018
Se desarrolló la audiencia temática sobre la “situación de personas desaparecidas en Ecuador y el derecho a verdad y justicia”
5 de octubre de 2018
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos emitió el informe del caso de Luis Eduardo Guachalá
11 de julio de 2019
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos presentó el caso de Luis Eduardo Guachalá y familia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Agosto de 2020
La Corte Interamericana de Derechos Humanos Convocó a audiencia por la desaparición de Luis Eduardo Guachalá. Este 25 y 26 de noviembre de 2020 se desarrollará la audiencia en Corte Interamericana de Derechos Humanos.

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